jueves, 31 de octubre de 2019

No es llegar y cambiar una Constitución: exijo seriedad en el debate

Uno de los tantos temas que actualmente divide a la política nacional es el debate en torno a la Constitución Política de Chile. Si bien yo de partida estoy en favor de la actual carta magna de mi país, igual me abro al debate sobre un posible cambio, pero antes que todo a quienes desean sustituirla les exijo seriedad al respecto, y dejar de lado esas odiosidades que han carcomido el alma de los chilenos durante décadas.
Constitución de 1980

A esos que desean cambiarla, les exijo hablar claro respecto a dos aspectos fundamentales: el "¿por qué?" y el "¿por qué?"... es decir, el por qué motivo jubilarla, y por qué cosa cambiarlaCualquier debate sobre la Constitución debe ser argumentando con Constitución en mano, y no recitando como loro esas consignas ideológicas añejas y previsibles de la izquierda, que a ratos son más dignas de un niño de octavo básico que de una persona que quiere aportar ideas constructivas. Acá les pido que vayan más allá de ultra repetido pseudo-argumento de "cambiemos la Constitución porque la hizo Pinochet", esperando que analicen en profundidad el tema y que, con el documento en mano, sean capaces de explicar y convencer el por qué según ellos se le debería cambiar de raíz, y no solamente hacer una que otra enmienda constitucional para actualizarla a los nuevos tiempos. Desde mi perspectiva, la Constitución de 1980 contiene muchos aspectos que son universales e insustituibles, y creo que nunca he escuchado postulados sólidos para modificar dichos enunciados.

Y ahora hago alcance al otro punto a considerar: el "por qué cosa cambiarla". Es decir, en un país serio no se puede optar por extirpar de cuajo una carta magna para recién ahí entrar a debatir en una Asamblea Constituyente qué hacer al respecto. Hacer algo así sería casi anárquico, y quién sabe qué mamarracho podría engendrarse a partir de semejante chiquero político, al que más de algún afiebrado le pondría por nombre "Constitución".

Acá mi postura es una sola: si quieren debatir sobre una alternativa constitucional, diferente a la actual Constitución de 1980, que presenten su proyecto y a partir de ahí se compare a ambos documentos, para finalmente aprobarse el que se estime conveniente, pero siempre y cuando para ello se respete el quórum que exige para ello la Constitución vigente... de lo contrario la nueva normativa ya empezaría con el pie izquierdo, siendo totalmente inconstitucional. Borrar una Constitución para recién entrar a analizar por qué sustituirla sería el caos total para nuestra institucionalidad.

Galería de imágenes: Cinodontes





Cinodontes: Los terápsidos que dominaron el mundo prehistórico

Estos rudimentarios animales parecidos a los mamíferos (aunque no eran mamíferos) se extendieron por buena parte del Gondwana hacia fines del Período Pérmico, extendiéndose en la línea de tiempo hasta la primera parte del Triásico. 
Pequeño cinodonte peludo.

Hace unos 260 millones de años (Pérmico superior) apareció un clado de terápsidos llamados cinodontes ("dientes de perro"), los cuales eran realmente muy parecidos a los mamíferos, pero como su nombre lo indica no eran mamíferos sino que terápsidos.

Con gran seguridad puede asegurarse que la edad de oro de los cinodontes fue la primera parte del Período Triásico, donde debieron de hacer frente a un entorno demasiado adverso, al cual lograron adaptarse con cierto éxito por varios millones de años.

Estos animales peludos habitaron buena parte del llamado Gondwana, que no era más que un gran bloque continental ubicado en la mitad meridional del mundo y que estaba conformado por lo que actualmente son África, Sudamérica, Antártica, India y Oceanía. De hecho, se han encontrado restos fósiles de los cinodontes en todos esos puntos, pero también en Norteamérica, Bélgica y Francia, por lo que bien puede afirmarse que también vivieron en las tierras del polo septentrional, conocidas en su conjunto como Laurasia.

Según se especula, lo más probable es que los cinodontes fueron seres totalmente peludos y provistos de sangre caliente. Además, no es descabellado asegurar que estos animales tenían una capacidad cerebral mucho más desarrollada que los reptiles con los que fueron contemporáneos. Como eran un clado dentro de los terápsidos, fueron un grupo que contenía un número importante de especies distintas.

martes, 29 de octubre de 2019

lunes, 28 de octubre de 2019

Galería de imágenes: Dromornis










Dromornis: El ave peleadora de la Australia prehistórica

Este animal apareció a finales del Mioceno y terminó por extinguirse durante el Pleistoceno, hace unos 11 mil años. 
El agresivo Dromornis.

Durante la prehistoria existió un grupo importante de aves no voladoras de grandes dimensiones. Todos ellos tenían un parecido al avestruz y al emú actuales, pero provistos de picos bastante más voluminosos y patas mucho más fornidas.

Uno de estos pájaros infernales fue el imponente Dromornis, ave corredora que existió en Australia hacia finales del Mioceno hasta la última parte del Pleistoceno, apareciendo hace 15 millones de años y extinguiéndose hace apenas 30 mil años.

Este animal superaba con creces los tres metros de altura y pesaba más de media tonelada. Si bien muchos creen que era herbívoro, otros expertos sostienen que ese pico enorme que poseía era un arma letal que usaba para matar y comerse a sus víctimas, por lo cual habría sido onmívoro.

Dromornis es un género extinto conformado por dos especies: Dromornis australis y Dromornis stirtoni. Sin embargo, algunos investigadores han planteado la opción de reasignar al Dromornis stirtoni dentro de otro género llamado Bullockornis. 

domingo, 27 de octubre de 2019

Galería de imágenes: Chilesaurus







Chilesaurus: El dinosaurio chileno por antonomasia

Esta extraña criatura fue un verdadero eslabón perdido de la Paleontología a nivel mundial. Era uno de los pocos terópodos herbívoros, y además poseía inusuales características de ornitisquios y de saurópodos. 
El eslabón perdido.

En Chile existieron dinosaurios, aunque mucho menos que en Argentina. Sin embargo, el país más austral del mundo puede jactarse de haber contado con el que es considerado el verdadero eslabón perdido para cualquier paleontólogo, como lo es el inaudito Chilesaurus, un extraño reptil del Jurásico superior, el cual además fue uno el único ciento por ciento chileno.

Considerado un género por sí sólo, este grupo cuenta con una sola especie tipo: el Chilesaurus diegosuarezi, animal extinto descubierto en la región de Aysén (en el año 2004) por un niño de nombre Diego Suárez.

Se ha logrado determinar que este insólito animal existió hace unos 150 millones de años. Su tamaño era más bien reducido, ya que fue un poco más alto que un perro grande, pero de largo medía 3,2 metros desde la cabeza hasta la punta de la cola. Su cabeza era grande en relación a su cuello, y tenía un hocico más parecido al de una tortuga que al que habitualmente poseían los terópodos. De hecho, esa es una de las grandes particularidades de esta pequeña bestia: el Chilesaurus fue uno de los pocos terópodos herbívoros, sitial que solamente comparte junto al Therizinosaurus (aunque también podría agregarse al listado el dudoso Troodon, que era omnívoro).

Sin embargo, la principal cualidad de este enigmático terópodo no cazador fue su inexplicable anatomía, única y distinta a la de cualquier otro dinosaurio conocido. Si bien era un terópodo bípedo, tenía características morfológicas de al menos otros dos grupos de dinosaurios, algo nunca antes visto: los huesos de su pelvis tenían una disposición similar a los del clado de los ornitisquios, y además en sus patas delanteras poseía uno de sus dedos muy parecido al de los gigantes saurópodos. Otra gran diferencia con el resto de los terópodos es que en sus patas traseras tenía cuatro dedos, mientras que sus parientes lejanos sólo contaban con tres garras. Todo esto, da para concluir que -si bien los dinosaurios más bravos, grandes y feroces hacían de las suyas en Norteamérica y en Argentina- el dinosaurio más raro del mundo existió y habitó en Chile.

Hyloplesion: La enana y carbonífera criatura que parecía salamandra

Este animal prehistórico habitó lo que actualmente es la República Checa, y medía unos 8 centímetros de largo.
El larguirucho Hyloplesion.

Hace unos 300 millones de años existió en lo que actualmente es la República Checa un animalito muy particular, con aspecto de salamandra y que pertenecía al grupo de los lepospóndilos, llamado Hyloplesion. Este fue un género compuesto por una sola especie llamada Hyloplesion longicostatum, aunque inicialmente se creyó que hubo otras dos especies más, lo cual con posterioridad fue descartado.

Dicha criatura midió unos ocho centímetros de largo, y su anatomía estaba perfectamente adaptada para una vida anfibia, tal como fue la tónica para la gran mayoría de los lepospóndilos del Carbonífero superior, ya que en ese momento una parte importante superficie terrestre estaba cubierta por pantanos de baja profundidad.

Los políticos estaban en Marte


Esta ha sido una semana en verdad dolorosa para nuestro país. Pero no deja de llamarme poderosamente la atención que ahora los políticos quieran sentarse a dialogar sobre diversos temas (muchos de los cuales muy importantes, y otros no tanto), pero ninguno hable del tópico de fondo luego de la tormenta vandalismo que sufrimos: la imperiosidad de contar con una Ley Antiterrorista y una Ley Anti Encapuchados que nos protejan en el futuro de hechos matonescos similares (o parecidos).... ¿acaso los políticos andaban en Marte mientras Chile era destruido por delincuentes, cavernícolas y comunistas?

Además hay otro punto muy importante, y del que tampoco se habla: el brutal adoctrinamiento político de izquierda al que día a día se ven sometidos miles de escolares en las aulas de casi todos los colegios públicos del país, el cual fue el caldo de cultivo perfecto para las hordas vandálicas contra el Metro y que desataron la crisis. Pero de eso los políticos tampoco van a discutir: al parecer a esa altura, ya habían abandonado Marte e iban tranquilamente camino a Saturno...
El Comunismo debería ser considerado no sólo una ideología, sino que también una patología mental.


sábado, 26 de octubre de 2019

Galería de imágenes: Elasmotherium













Elasmotherium: El portentoso rinoceronte primitivo que dio origen al mito del unicornio

Este impresionante mamífero prehistórico tenía uno de los cuernos más grandes que haya poseído algún animal: su imponente cacho queratínico medía entre 2 y 3 metros de largo.
El impresionante Elasmotherium.

El mito del unicornio es uno de los relatos populares más difundidos de la Antigüedad. Esta criatura fantástica aparece en leyendas tanto medievales como de la Grecia clásica y de la Roma Imperial. Sin embargo, vale la pena destacar ¿de adónde nació esta ficción? No pocos lo asocian a la existencia del corpulento Elasmotherium, impresionante rinoceronte primitivo que habitó las estepas de Rusia y Asia central durante el Pleistoceno. La gran particularidad por la que se le asocia al unicornio era un enorme cacho en la parte central de su rostro, el cual podía llegar a medir entre 2 o 3 metros, y estaba formado de queratina calcificada.

Fue un género de mamífero arcaico, el cual estaba compuesto por una sola especie tipo llamada Elasmotherium sibiricum ("Bestia de la llanura siberiana"). Como su nombre lo dice, este animal vivió en lo que actualmente es la región más gélida de Rusia, pero también en el norte de Eurasia y Asia Central.

Debido a sus enormes proporciones, esta criatura era un animal bastante grande: medía más de dos metros de alto, y entre 6 y 7 metros de largo. Su peso superaba con creces las cinco toneladas. Este peludo y voluminoso mamífero habitó Siberia hasta finales del Pleistoceno, desapareciendo hace recién unos diez mil años. Sin embargo, y por alguna extraña razón, su cuerno fantástico inspiró el relato del unicornio miles de años más tarde.


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