miércoles, 30 de diciembre de 2009

Y se termina el 2009...

El 2009 ya es historia. Ahora se nos viene un nuevo año: el 2010. Pero, sin embargo, ¿es tan significativo pasar de un año a otro?, ¿que hay con esto? Si, en el fondo, uno sigue siendo el mismo. La fecha cambia, pero yo como persona, no creo que tendrá mayor cambio. Mi forma de pensar, de sentir, de actuar, no sufrirá mayores variaciones. Seguiré siendo Iván Olguín, con todo lo bueno y lo malo que ello pueda acarrear.

Si uno no cambia, ¿que hay de importante en pasar a un nuevo año? Tal vez el punto es que, en el fondo, lo que se desea es que haya una nueva coyuntura, un entorno que nos sea más favorable. Este 2009, en lo personal, tuvo cosas buenas y otras malas. Éxitos en diversos ámbitos, pero también decepciones y, porqué no decirlo, penas. Claro, igual como que a veces fui un tanto alaraco y me achaqué por cierta personilla que en verdad no merecía ni un cuarto de la atención que le otorgué.

En fin, sea como sea, este 2009 ya se terminó. Ahora se viene el 2010, y espero que con él también lleguen tiempos mejores. O sea, que lo bueno se mantenga, y que lo malo cambie por situaciones mucho más prósperas y positivas. Aunque ya sé que, en un año más, voy a estar diciendo estas mismas estúpidas palabras... siempre es así.

martes, 29 de diciembre de 2009

El hecho de que acá en Chile casi no queden mujeres lindas solteras es algo que fomenta la mala costumbre de ser "patas negras".

lunes, 28 de diciembre de 2009

Golpe bajo

¿En qué se parecen las mujeres a los monos?: En que ambos no se sueltan de una rama hasta estar bien agarrados de otra...



A veces pienso que me gustaría ser como las minas, ya que ellas no pierden el tiempo en cosas amorosas, en cambio es uno el jetón el que se queda pegado en una cosa que no tiene ni pies ni cabeza. Me gustaría ser más frío en ese tipo de asuntos, pero en el fondo, cada cual es como es...

viernes, 25 de diciembre de 2009

"El día después" de Rudolph

El día después de la Noche Buena es feriado en buena parte del mundo. Porque es Navidad, pero además, una jornada de descanso. Pero si hay alguien que merezca un profundo relajo post Noche Buena, es precisamente el venado Rudolph y sus compañeros, quienes son los fieles colaboradores de Santa Claus.

Agotado. Esa es la palabra que mejor puede definir el estado en que, en este momento, se encuentra el reno Rudolph ¿Cómo no va a ser así si en poco menos de 24 horas tuvo que recorrer cerca de 12 mil kilómetros, con millones de paradas incluidas, para llevar los regalos a buena parte del mundo, o por lo menos a los niños?

Pese al ostensible cansancio, igual se da el tiempo para recibirnos en su establo ubicado en algún punto del Polo Norte. Ahí está, echado en el fondo del lugar, rodeado de paja seca, un cubo con agua y cinco galletas navideñas a medio masticar. Tal como cuenta el mito, su nariz roja brilla con intensidad, al igual que sus ojos oscuros. Su sonrisa es afable, por lo cual da confianza de inmediato como para entablar la más amistosa de las conversaciones.

- ¿A qué te vas a dedicar ahora, ya que me imagino que te tomarás casi un año de vacaciones?
A descansar. Pero tampoco es un año, porque yo y los otros renos también entrenamos para estar en buen estado físico. La labor que cumplimos es muy pesada, y tenemos que estar a punto, así como un deportista de elite.

-¿Y cómo lo hace un reno para transportar por los aires a más de 20 millones de toneladas de regalos?
Primero que todo, no lo hago sólo: es trabajo de equipo, pues en total somos seis los renos que trabajamos ahí. Y lo otro es que tampoco somos súper poderosos o algo así, pues es un polvo especial que nos echan antes de partir el que nos hace tener esos poderes especiales, pero sólo por una noche, pues al llegar de vuelta, volvemos a ser como antes.

-¿Algún anécdota que quieras contarnos de tan épico viaje?
En verdad, todos los años es como lo mismo. La gente que nos ve, que son muy pocos, en general nos trata muy bien y nos invitan a comer galletas navideñas. Una vez algún loco trató de derribarnos tirándonos piedras. Pero nuestro escuadrón es muy hábil en el aire y obviamente las esquivamos. El 99,9% de la gente nos trata de lujo.

-Una duda que muchos tendrán: ¿Por qué tu nariz de color rojo?
Sabía que me ibas a preguntar eso. En verdad es para distinguirme del resto de mis compañeros, ya que soy el líder y voy guiando el camino. La luz roja es para guiarlos en la noche, es como un foco, más que nada eso ¿O acaso creías que tiraba rayos láser o algo así? (ríe con mucha energía).

-La última pregunta: Hay avistamiento de Santa Claus desde hace cientos de años... ¿Qué edad tienes exactamente, Rudolph?
Tengo poco más de 1.500 años. Pero los de mi especies somos criaturas eternas, no morimos nunca... o por lo menos no mientras aún haya gente que crea en el verdadero espíritu navideño, que es el nacimiento de Cristo y no los regalos. Cuando ya nadie crea en la venida de Cristo a la Tierra, nuestra existencia no tendrá mayor valor y desapareceremos para siempre. Espero que eso jamás suceda.

-Rudolph, te deseo la mejor de las suertes para el próximo año y descansa harto, que lo vas a necesitar.
Sí, es cierto eso. Ahora mismo dormiré un mes entero y de ahí a relajarme, para volver a comenzar mi duro entrenamiento. Recuerda: soy como un deportista de elite, y me entreno para ser el mejor repartidor de regalos del mundo.

jueves, 24 de diciembre de 2009

La Navidad de los niños

La Navidad es una fiesta hecha para conmemorar a un niño, el nacimiento de un niño. Claro que no uno cualquiera, sino que el propio Jesucristo. Es por ello que, en algún momento, comenzó la tradición de los regalos, justamente como una forma de agasajar a los pequeños.

Hoy en día, la Navidad debería seguir siendo la festividad de los niños, para celebrarlos a ellos. Claro que, si bien de cierta manera aún se conserva esta constante, se tiende a concentrar mucho más por el lado del consumismo, un consumismo ya casi enfermizo.

A propósito de niños y Navidad, aprovecho de enviarle un saludo a los niños del mundo, sobre todo a esos que no saben de viejo pascuero, ni de regalos, ni de cena navideña... y que con suerte mañana tendrán un pedazo de pan duro para el desayuno. Más que nada a ellos les deseo que la hayan pasado decente y en forma digna. Esto porque, al igual que el niño Jesús en mitad del pesebre, aún guardan esa cuota de inocencia hacia un mundo que, a veces, los trata con inclemencia.

De la magia a la reflexión

Recuerdo que, cuando pequeño, solía asociar de inmediato a la Navidad con El Viejo Pascuero. En la víspera, uno se la pasaba todo el día preguntándose "¿En qué lugar estará el viejito a esta hora? Yo creo que debe de ir por China o por Japón". Tampoco eran menos inusuales cuestionamientos tan memorables como "¿Acaso el grupo de renos que lo acompañan tienen súper poderes especiales para poder volar con 20 millones de toneladas de regalos a cuestas?". Este tipo de asuntos, y otros similares, se pasean con frecuencia habitual por la cabeza de un niño que espera la Navidad, o más bien al Viejo Pascuero.

Pero, conforme pasan los años, la mentalidad va cambiando. Claro, no sin antes pasar por el duro golpe de saber que el supuesto "viejito" no existe. Eso puede pasar de diversas formas: la más habitual es porque los papás, o los mismos amigos, le a uno cuentan la verdad, pero también puede ser al darse cuenta que los juguetes que traía el pascuero tienen diversas procedencias, pero ninguna que se asemeje al Polo Norte. Ahí es cuando termina la magia, y de a poco se ve reemplazada por la releflexión.

Cuando ya la infancia se termina, las imágenes del venado Rudolph con su nariz roja, y del propio Viejo Pascuero, van mutando, y terminan por transformarse en los símbolos religiosos que coronan el pesebre: la Virgen María, San José, los pastorcitos, los reyes magos y, por supuesto, el niño Jesús. Esa es la concepción de Navidad que prima hasta el período de la vejez, por lo menos entre quienes han sido educados a través de la Fe Cristiana. Es así como la Navidad tiene algo de magia, pero también, en el fondo, es un período que nos invita a meditar.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Muñecas con piel de porcelana

Desde que tengo uso de razón que me he fijado que las muñecas de porcelana, de las cuales hoy en día casi ni quedan, como que tienden a parecer más bien un engendro demoníaco que un juguete apto para las niñitas pequeñas.

¿Por qué será eso? Puede ser por la mirada penetrante a través de esos ojos gigantescos, o tal vez esa sonrisa un tanto fingida que simula una sospechosa complicidad. O, en una de esas, es la perfección de su piel de porcelana, lisa como la superficie de un vidrio, pero tétricamente blanquecina y brillante.

Lo más probable es que la mezcla de todas estas características sean las que hayan hecho que las pequeñas de hoy vayan prefiriendo a las ya típicas "Barbies", en desmedro de estas tradicionales muñecas, que ya se encuentran en peligro de extinción y encaminadas a desaparecer.

lunes, 21 de diciembre de 2009

El dragón púrpura

Quisiera ser algún día como el dragón púrpura que se aparece en mis sueños: un ser mitológico, que a nada le tema, que destruye todo a su paso, que vence a sus más duros oponentes. Para ese dragón púrpura, acorazado como un tanque, pero veloz como un rayo, nada es imposible. Sus poderes no son de este mundo, y no conoce limitaciones ni metas imposibles.

Yo tampoco siento temor: ni a la muerte, ni al mal. Tal vez no derrote a todos mis oponentes, pero a ninguno le daré las cosas en bandeja. Además, cada vez que me concentro en algo, y pongo en ello todo de mi parte, puedo constatar que nada es imposible. Pero pese a ello, me siento débil, porque hay algo que sí me descompone y me parte el corazón a pedazos: claro, no es "algo", sino que "alguien"... alguien a quien dejé de querer hace tiempo, pero que aún no puedo olvidar.

jueves, 17 de diciembre de 2009

El popular "Bigote"

"Bigote" es un perro de edad y raza indeterminada, que vive en el centro de Santiago. En las inmediaciones de las calles Morandé, Moneda y Bandera es todo un personaje. A veces se le suele ver tirado en el piso, frente al palacio presidencial, mientras observa a los transeúntes pasar apresurados por la Plaza de La Constitución, su reducto favorito.

Como todas las grandes ciudades, Santiago tiene un popular urbano conocido por todos, y ese es "Bigote". Este cuadrúpedo con su mostacho característico y el chaleco verde que lo protege de los piojos, se pasea por todos los rincones del centro, como si fuese su feudo, y él el señor feudal.

Así es la vida del perro de la calle, de "Bigote", el quiltro más querido y popular de Santiago centro.

Treinta y seis horas de martirio

La mayoría de los animales salvajes, por no decir todos, deben luchar para sobrevivir. Y eso implica, como no, una alta cuota de estoicismo para soportar jornadas de sufrimiento. Pero el caso de un bisonte, criatura en principio apacible, fue el ejemplo emblemático de que esta situación puede llegar hasta extremos inimaginables.

Todo empezó una fría tarde de invierno. Una manada de cinco lobos patrullaban hambrientos en búsqueda de algo de comer. El alimento escaseaba en aquel lugar, por lo que cualquier presa habría sido un manjar que los salvaría de la inanición. Llevaban ya varios kilómetros recorridos, pero nada. Sólo pasto cubierto por planchones de nieve, algún ave que los observaba con desconfianza desde las alturas, y más estepa quemada por las heladas.

Cuando las esperanzas parecían perdidas para este grupo de cánidos, se encontraron con la víctima que en teoría no era la ideal: un enorme búfalo americano de más de una tonelada de peso. Si bien alcanzaría para saciar el hambre de todos, sus descomunales dimensiones intimidaban, al igual que su imponente cornamenta. Pero claro: pensaron que al ser lobos, el que tenía que temer era el gigante hervíboro, y no ellos. Se estaban desfalleciendo de hambre, y no podían regodearse.

El bisonte estaba solo. Pese a ser un macho recio y muy sano, una nevazón intensa lo había desorientado y perdido de su familia. Al ver a sus posibles victimarios supo desde un comienzo que ya no le servía de nada seguir siendo un rumiante apacible y pacífico: la consigna ahora era matar o morir. Poco importaba que fuera uno contra cinco. Sólo le preocupaba matar para no ser comido.

El enorme cachudo se puso enfrente de sus cinco cancerberos. Él los superaba en peso y sabía que un golpe bien dado con su cornamenta podía destrozar a cualquiera de ellos. Pero también sabía que las mordidas de sus feroces adversarios, de seguro le provocarían dolores inimaginables, como nunca antes había sentido.

Quien primero atacó fue uno de los lobos, el cual se abalanzó con velocidad. Su ataque fue rápido como un rayo. El resultado fue un par de gotas de sangre que salieron de una de las patas delanteras del enorme animal. Por su parte, el búfalo no alcanzó a reaccionar antes de ser mordido: sus movimientos eran mucho más lentos y pesados.

Al ver el éxito relativo de su compañero, otros dos lobos se tiraron con todo por la presa. Resultado: varios mordiscos en las extremidades del búfalo, un par de bramidos de dolor por parte de éste. En eso, atacan los otros restantes. El pobre bisonte no lo podía creer: su piel estaba desgarrada, la sangre le brotaba por todas partes... y él no alcanzaba a reaccionar ante tan súbitos embates. ¿Se puede decir que un animal siente pena? Si fuera así, ese era el sentimiento que dominaba en ese momento la cabeza de el cuernudo, aún más que el dolor y la impotencia.

Él sabía que algo tenía que hacer, así que empezó a tratar de dar golpes a sus oponentes, ya sea con su cabeza o con sus adoloridas patas. En eso, un golpe dado con sus patas traseras impactó en algo: era uno de los lobos, el cual voló un par de metros para caer de costado. El animal se paró a duras penas, dio un par de pasos aún mareado por el choque. Ahí, el bisonte vio una posibilidad de venganza: esa sería su primera víctima.
Olvidando el ardor de las heridas, se concentró en ese pequeño animal que trastabillaba: le dio un feroz cornazo con toda su potencia. Ahí, se sintió un hondo y profundo quejido, una quebradura de huesos en el tórax del lobo, y la sangre oscura que salía de sus entrañas. No se paró más: el carnívoro había muerto.

Eso le dio nuevas energías al corpulento rumiante. Ahora estaba él contra cuatro. Pero los lobos tampoco parecían amedrentados, pues ellos estaban conscientes de que si no le daban muerte al bisonte, quienes perecerían -y de hambre- serían ellos. Esta batalla era un ejemplo tangible de la cruda vida salvaje, donde termina por imponerse el más fuerte... aunque también a veces el más numeroso y organizado.

De este modo, la pelea se prolongó por un tiempo que parecía interminable. Ya había anochecido, y a ratos se sentían aullidos, quejidos y golpes, la mayoría de los cuales no daban con su objetivo. Pasaron horas y salió nuevamente la luz diurna. El búfalo estaba literalmente bañado en sangre. Los cazadores tampoco estaban bien, pues el hambre los tenía a mal traer, además que uno de ellos cojeaba producto de la eficiente defensa del gigante cornudo.

En total, fueron 36 largas y extenuantes horas las que duró el asalto. Sí: un día y medio de dolor y sanguinolenta batalla. Al final, el bisonte, con la vista nublada por la sangre que ya le cubría buena parte de su cabeza, terminó por derribarse pesadamente sobre el suelo nevado. Ahí, empezó a sentir los tarascones hechos con los afilados colmillos de sus captores. El dolor que sentía en ese momento era algo infernal, pues aún estaba vivo. Sin embargo era mucha más intensa la pena que cruzaba su mente, pues había dado lo mejor de sí para lograr mantenerse con vida, pero no lo había logrado. Ahora sólo era la cena de un puñado de lobos hambrientos, y toda su lucha fue en vano...

Nota: Esta crónica está basada en hechos de la vida real. Las palabras escritas en estas líneas están dedicadas a todos los animales salvajes que, día a día, luchan en forma anónima para tratar de mantenerse con vida, y aún así no lo logran.

lunes, 14 de diciembre de 2009

La derrota más cruda de Optimus

Contra todo pronóstico, las elecciones presidenciales chilenas se convirtieron en una apabullante derrota para las pretensiones políticas de Optimus Prime. El jefe de los Autobots llegaba precedido de un gran apoyo popular, sobre todo por la imagen de "héroe" y del liderazgo natural que representaba. Pero todo ello no fue suficiente, porque apenas logró nueve sufragios en total, constituyendo la votación más baja que se tenga registros en la historia democrática de este país. Y lo que más me avegüenza, en lo personal, es que ni siquiera yo mismo fui capaz de darle mi respaldo concreto en las urnas, sino que a última hora elegí otra de las alternativas.

¿Cómo puede ser que el icono ochentero más representativo que haya existido no lograra ni siquiera una docena de votos? Optimus es un verdadero paladín de la justicia, un robot que siempre se preocupó por defender a los buenos y por ser la eterna pesadilla de los villanos. Pero eso, al parecer, no le importó a la gente ¡Que tonto fui al no votar por Optimus Prime!, me arrepiento profundamente de ello. Pero, en fin, tal vez sea mejor tenerlo como el comandante general de los Autobots, en vez de sentado en el sillón de La Moneda mandando a un grupo de humanos que no hacen más que pelearse por cuoteos políticos y otras payasadas semejantes. Como dicen por ahí: cada país tiene el presidente que merece, y creo que nosotros no merecíamos a uno tan valioso como el gran Optimus Prime.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Crónicas de Jardín: La Cuncuna Gatuna

Acaba de llover y el suelo está mojado. Por eso mismo es que este pequeño invertebrado de cuerpo cuncunesco y rostro gatuno optó por trepar a una enorme hoja y evitar las pozas de agua que se forman. No tiene la más mínima idea de nadar, por lo que está consciente que tratar de seguir a ras del suelo le sería mortal. Y claro: esta cuncuna gatuna hace todos los esfuerzos por sobrevivir en un entorno que le es adverso.

Herbívoro por formación, devenido en omnívoro por necesidad, es un personaje es bastante tímido y asustadizo. Cada vez que percibe la cercanía de cualquier ser que lo supera en tamaño, levanta sus antenas y le imprime cierta velocidad a su mucilaginoso cuerpo para desplazarse. Así se la pasa todo el día este invertebrado: comiendo hojas o ramitas, y escondiéndose de sus presuntos predadores. Es que en verdad, no puede hacer mucho más.

martes, 8 de diciembre de 2009

La Concertación saca ventajas del día feriado

La maquinaria que usa la Concertación para lavarle la cabeza a la gente es tan previsora, que incluso se las ingeniaron para lanzar a la luz pública el tema sobre el supuesto asesinato de Frei Montalva justo un dia antes de un feriado. Esto, sabiendo que sólo mañana se podrá hablar de política en los medios, ya que 48 horas antes de las elecciones no se puede.

Entonces, lo que así logran es que el populacho intelectual (no lo digo en sentido socio-económino, si no que me refiero a quienes sólo se quedan con los titulares de la prensa) se fijará la idea de que Frei padre fue asesinado. La idea es obvia: que ese populachoo intelectual desequilibre la balanza en las elecciones del domingo, ya que sólo tendrán un día para escuchar una contra-argumentación de los afectados.

Hasta para eso se las ingenian estos giles del Gobierno. Pero ojalá que fuesen así de ingeniosos para mejorar lo que en verdad importa: el crecimiento económico del país, que está estancado desde hace años, además de la creciente delincuencia y el narcotráfico que nos afectan a todo nivel.

lunes, 7 de diciembre de 2009

La sucia maquinaria de la Concertación

Justo a pocos días de las elecciones presidenciales se anuncia con bombos y platillos el supuesto asesinato que le habrían hecho al ex presidente Eduardo Frei Montalva. Ya, eso puede pasar, pero da la casualidad de que uno de los candidatos es su propio hijo. "Sospechoso", por decir lo menos.

Además, justo una semana antes de la votación se decide en forma inexplicable re-enterrar al sobrevalorado ex cantante Víctor Jara, asesinado hace años ¿Para qué? Evidente: sacar a flote en la opinión pública esa especie de odio y animadversión contra el gobierno militar de Augusto Pinochet. Obvio que el trasfondo de ello es con fines electorales, pues lo que buscan es polarizar la política chilena poco antes de que mis compatriotas tengan que elegir un nuevo gobernante.

Para cualquier persona capaz de hacer un par de sinapsis neuronales es lógico que todo esto es muchísimo más que una coincidencia pre-electoral. En verdad, me parece impresionante, e impresentable, toda esta maquinaria que tiene la Concertación para tratar de lavarle la cabeza a la gente. Y eso que es obvio que para la segunda ronda, en marzo, ya tienen lista la segunda parte de este verdadero lavatorio mental.

Espero que los chilenos se den cuenta de esta verdadera mafia y los echen cagando del poder lo más pronto posible. Por un Chile menos malo (no sé si mejor), ¡No más Concertación!

Los tiempos draconianos

En tiempos muy remotos, en algún lugar muy pero muy lejano, existió un planeta habitado y dominado íntegramente por dragones. Estos seres escamosos, gracias a la fuerza de sus garras y la intensidad de sus llamaradas, terminaron por dominar ese sitio. Nada ni nadie se les oponuso por siglos.

Aquel mundo, un mundo de dragones, era un mundo mejor. Lleno de equilibrio y carente de odios y rencores. Claro que habían enfrentamientos, y muy crueles, pero eran sólo para comer y evitar ser comido. Pero nadie nunca mató a otro por ambición o codicia: esas costumbres tan humanas ahí estaban erradicadas.

Así eran los llamados "tiempos draconianos", un período lejano pero maravilloso, donde los dragones imponían sus reglas, excluyendo todos los sentimientos de maldad perversión y venganza que existen en nuestro mundo actual.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Optimus Prime va por el sillón de La Moneda

De todos los candidatos para la presidencia de Chile, el más idóneo es Optimus Prime, un líder por naturaleza. Nadie más que el jefe indiscutido de los Autobots puede ser considerado como alguien con un alto don de mando, acostumbrado a luchar contra el mal, a enfrentar decisiones complejas y a actuar contra la presión.

Claro que en un comienzo, según el propio Optimus lo indicó "no deseaba postular a este cargo público donde tuviese que gobernar para los humanos y junto con humanos". Esto debido a que, pese a que la relación de este robot oriundo de Cibertron con los de nuestra especie es bastante positiva, él siempre creyó que lo suyo era pelear junto a sus compañeros contra los malvados Decepticons. Pero ahora, después de ser convencido por un grupo de amigos terrícolas, Optimus Prime lanzó su candidatura para convertirse en el primer presidente de Chile no humano.

¿Que características puede tener Optimus que otros no tienen, para así postular a este cargo público? Lo primero, y tal vez más importante, es su compromiso absoluto con el bien público, con todo lo que implica darle cacería a la delincuencia. Nadie más que un cazador por excelencia para atrapar y pulverizar a terroristas, pedófilos y psicópatas. Con la presidencia de Optimus Prime, la seguridad del ciudadano de bien estará asegurada.

La corrupción será también erradicada. Para ello, Optimus Prime se compromete a trabajar en forma gratuita, sólo por vocación. Como él no es alguien consumista, no requiere del dinero humano, así que estar cerca de las arcas fiscales no le significará ningún tipo de tentación. Y sus asesores, todos Autobots elegidos por él, igualmente seguirán sus mismos principios.

Con todo esto, Optimus Prime se compromete a ser la mejor alternativa para erigirse como el futuro presidente chileno el próximo domingo 13 de diciembre. Sólo queda ahora que los ciudadanos lo apoyen en las urnas. Por lo menos, ese será mi voto: ¡Optimus Prime presidente!

Se Terminó la incertidumbre: Chile al grupo H

Ya es definitivo: el otro año, en el Mundial de Sudáfrica, Chile dará sus primeros pasos actuando en el grupo H, junto a España, Suiza y Honduras.

En teoría, se trata de un grupo accesible. Pudo ser mejor, pero también mucho peor. Rival por rival, lejos el más complejo es España, pero como ya he dicho: en este mundial no hay un rival invencible. No veo un elenco como la Alemania del 90, ni como el Brasil del 94; ninguno que meta miedo así como para decir "chucha, cagamos". Tampoco habrá jugadores como Zinedine Zidane o Diego Armando Maradona, que por sí solos te pueden ganar un campeonato. Nada de ello. Tendremos al frente a los hispanos comandados por Vicente Del Bosque, con buenos jugadores como Torres, Fábregas, Iniesta o Xavi, pero ninguno que sea un monstruo del fútbol. España es un rival de cuidado, pero si Chile se aplica bien y los aprieta en su propia área (algo que suele hacer el elenco de Marcelo Bielsa), se le puede ganar. Además, no es un dato menor el alto grado de cagadera que le da a los hispanos en los mundiales.

Suiza es aplicado en defensa y un equipo ordenadito. Una mezcla entre experiencia y juventud para tener en cuenta, comandado por el incombustible Alexander Frei. Los helvéticos, según el discutible ranking de la FIFA, están casi igual que Chile: pero en la cancha habrá que demostrarles lo contrario.

Otro que acá dirá presente es Honduras, que si bien tiene sus méritos para estar en la Copa del Mundo, es el elenco más débil del grupo H. En otras palabras: Si Chile no es capaz de derrotar a los hondureños, no tiene nada que hacer en este mundial.

viernes, 4 de diciembre de 2009

¿Como ser "diferente" en un mundo de clones y no morir en el intento?

Mick Jagger, el vocalista y líder de los Rolling Stones, cuando iba a recibir el título honorífico de "Sir", de manos de la reina Isabel II de Inglaterra en el año 2003, dijo una frase célebre: "Desde que me gradué del colegio que no tenía que usar terno y corbata".

Igual suerte los que pueden decir eso, que no tienen que vivir adosados a los protocolos de indumentarias incómodas en su diario vivir. Lo admito: me carga vestirme formal, no me siento que fuera yo. Es como si yo anduviera disfrazado. Claro que yo no soy un rock-star como Mick Jagger para darme ese lujo. Y si algún día tengo que vestir formal, para mi desgracia, tendré que hacerlo... a regañadientes.

El mundo en el cual vivimos en un mundo plagado de clones, donde todos tienden a parecerse unos a otros. Hay paradigmas que todos siguen, protocolos impuestos por la sociedad desde tiempos inmemoriales. Y la mayoría de ellos son costumbres medias estúpidas e inexplicables. Este mundo al que me refiero está plagado por clones. Pero, ¿cómo ser alguien "diferente" en este mundo y no morir en el intento... o más bien, no ser rechazado ni estigmatizado?

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Este Blog está dedicado a SPIKE (26 de Junio de 1996 - 31 de Marzo de 2008 )