martes, 28 de julio de 2009

Cómo la tecnología enterró a los "álbumes familiares" de fotos

El hecho de que hoy en día existan teléfonos celulares que permitan sacar fotos y que además todo el mundo tenga cámaras digitales ha provocado una especie de revolución en cuanto al arte de la fotografía: es probable que nunca antes en la historia de la humanidad se hayan sacado tantas fotos como en la actualidad. O más que probable, podría asegurarlo. Pero, a la vez, se da una contrapartida, la cual es que ahora las fotos son casi todas "desechables", es decir, se guardan en un CD que posteriormente se pierde, o pasa a engrosar las carpetas existentes en facebook o se publica en fotolog, hasta que el usuario finalmente por aburrimiento cierra su cuenta o se la desactivan los moderadores.

Antes no pasaba eso. Tal vez se sacaban muchas menos fotos, sobre todo familiares o con amigos, pero las que se obtenían eran guardadas como un verdadero tesoro en el álbum familiar, el cual por lo general tenía un lugar privilegiado en las estanterías del hogar. Todo eso ya parece como algo lejano, como una magia que se perdido de a poco. En fin, con el correr de los años, las fotos digitales, junto con las redes sociales de Internet, si bien tienen varias ventajas, han terminado por sepultar a los álbumes familiares de fotos. Tal vez, una vez más, la tecnología vence a la tradición, como tal vez alguna vez el computador y la electrónica enterraron casi por completo a los diarios de vida.

En fin, los cambios y los avances traen muchas cosas buenas. Pero a la vez se pierden cosas lindas que no logran perdurar, por no poder adaptarse con velocidad a dicha dinámica, o bien porque simplemente nunca fueron hechas para adaptarse a ella.

sábado, 18 de julio de 2009

Ya son tres décadas de vida...

Hoy es 18 de julio, el día de mi cumpleaños. Pensar que hace ya justo tres décadas que nací, por allá en un lejano hospital público de la ciudad de Los Ángeles.

Más de alguien puede decir, y con justa razón, que 30 años ya es como harto. Pero, a decir verdad, creo que ahora me siento incluso más joven que hace 10 años atrás.

En lo físico, me siento igual que cuando tenía 20 o 19, y en lo psicológico, más maduro que en ese entonces. Claro, aún soy bastante inmaduro, pero en algo habré progresado en todo este tiempo, ¿o no?

El tiempo pasa, pero no en vano. En todo caso, como ya dije anteriormente, no me siento más viejo que antes: más adulto, sí. Las personas envejecen cuando pasan a tener más recuerdos que proyectos, y lo que es yo, aún tengo demasiados proyectos para mi vida, aún más que mis numerosos recuerdos, buenos y malos.

domingo, 12 de julio de 2009

El siniestro pajarito amarillo

Mi primer "cuco" no fue una bestia de esas que salen en televisión. El primer miedo de mi vida no lo tuve ni con el hombre lobo que salía en el video "Thriller" de Michael Jackson, ni con alguno de los ochenteros Critters. No, fue mucho antes.

El primer "cuco" no era una bestia convencional: al contrario, era un inocente pajarillo de plástico, con una fuerte tonalidad amarilla. En aquel entonces, yo era bastante cobarde, así que apenas veía al susodicho personaje, me viraba hacia el lado contrario, tapándome la cara. Evitaba de cualquier forma mirarlo a esos enormes ojos negros, que me causaban terror. Lo malo esque en esa época, yo no sabía hablar, así que nadie sabía que el "tierno pajarito" me daba miedo: sólo yo.

miércoles, 8 de julio de 2009

¡Por fin la "U" volvió a tocar el cielo!

Estas palabras debía haberlas escrito ayer, pero estaba cansado y por eso no lo hice. Es por ello que recién hoy me referiré a lo sucedido ayer, lo cual sin dudas es la noticia que más me ha alegrado en el último tiempo: La "U", mi querido equipo, por fin se coronó campeón del torneo nacional de fútbol, después de cinco largos años. Anoche, por fin los cuatro millones de hinchas y simpatizantes que tiene la "U" en el país, pudieron gritar con desahogo que el elenco del chuncho volvía a tocar la copa, por decimotercera vez en la historia.

Dentro de este plantel, hay algunos que merecen párrafo aparte. Uno de ellos es el entrenador Sergion Markarián. Él había anunciado con anterioridad que dejaría el club una vez terminado el Apertura, pero se pudo retirar dándose el gusto de que su escuadra sea la mejor de Chile. Con bajo perfil y un profesionalismo extremo, Markarián se supo sobreponer a dirigentes en extremo mediocres, a un puñado de hinchas chaqueteros, y a la prensa, que al parecer lo único que deseaba era ver a la "U" fracasar.

También está el ejemplo dado por el arquero Miguel Pinto. El capitán de los azules muchas veces ha sido cuestionado por los foróforos. Pero yo siempre le he tenido fe. Este año ha completado su mejor año en lo profesional y fue un factor decisivo para la obtención del título. Con seguridad puedo esgrimir que, aunque no sea emulable a Sergio Vargas, igual Pinto ha sido uno de los mejores porteros que ha pasado por el club.

Y por último, no podía dejar afuera del análisis al uruguayo Juan Manuel Olivera. El Palote, apodo que recibe por su desgarbada contextura física, es un tipo lento, tosco con el balón el los pies, que se enreda con facilidad y que rara vez elude a un contrincante. En fin: un jugador técnicamente mediocre, por no decir malo. Pero hay algo que tiene de sobra: corazón y garra. Todo lo torpe que tiene para jugar al fútbol lo sustituye con una entrega encomiable. Por ello no fue casualidad que anoche el gol saliera de su cabeza (lejos, su arma más letal), pese a que durante el resto de los 90 minutos no dio pie con bola. El caso de Olivera es una enseñanza no sólo para el fútbol, también para la vida: a veces igual se puede triunfar en algo, aunque no se tenga el talento innato; pues tan importante como la destreza natural de cada uno es el esfuerzo y las ganas que se ponga en ello. Eso fue justamente lo que nos mostró anoche este Palote charrúa incapaz de hacer dos fintas seguidas: que con temple y cojones igual uno puede salir adelante y lograr apaciguar las críticas.

De más está decir que el triunfo de anoche por 1 a 0 sobre la Unión Española no estuvo excento de algo que sobra en los partidos de la "U": emoción y dramatismo. Ante esto me pregunto: ¿Cuando será el día en que la "U" gane sin tener que sufrir en extremo, dejando a sus hinchas con los latidos a flor de piel? De todas formas, creo que esta constante es justamente algo que nos hace tanto querer a nuestro equipo: al parecer, para la "U", ganar sin sufrir no vale... ¡¡¡Grande la "U"!!!

domingo, 5 de julio de 2009

La Democracia es la Dictadura de los ignorantes

De que la Democracia es el sistema político de elección más justo, lo es. Claro, pues es el que representa la voluntad de la mitad más uno de los electores. Ahí se radica su aspecto de justicia, pero también de injusticia: la mayoría de la gente, léase la mitad más uno, tiene la posibilidad de decidir el camino político que tomará su comuna, región o país ¿Y el resto?, en buen chileno, que se joda...

Además, otro aspecto es que en la Democracia todos votan, y el voto de todos vale lo mismo. Eso es lo más justo, pues se supone que todos somos personas racionales que poseemos el denominado Logos. Hasta ahí, todo bien. Pero el problema es que al final muchos terminan votando por leseras como el candidato que mejor les cae o el más encachado. Claro que esos son casos extremos. En la mayoría de los países, lo que define la elección es el "carisma" de los políticos que se presenten a ella, o bien el partido al cual pertenecen. La gente, es decir la masa, prioriza esos dos factores por sobre el peso intelectual. Al final, como las elecciones se definen, más que cualquier cosa, por el carisma o el partido de los postulantes, la Democracia termina siendo una Dictadura, pero una Dictadura de las mayorías. O peor aún: una Dictadura de los ignorantes.

Diego y Lothar: El duelo que sacaba chispas

"Lothar Matthaus fue el rival más duro que tuve en toda mi carrera". Estas palabras podrían no tener importancia alguna si cualquier futbolista las hubiera dicho. Pero como quien las esgrimió fue Diego Armando Maradona, en ocasión del retiro del ídolo teutón, de inmediato cobran gran relevancia.

De hecho, si hay un futbolista que, sumando y restando, en verdad le complicó la existencia al Barrilete Cósmico de la selección argentina, ese fue Matthaus, a quien alguna vez se le llamó "El heredero del Kayser", en alusión al gran Franz Beckenbauer.

Los duelos entre estos dos jugadores en verdad siempre sacaron chispas. Y no podía ser de otro modo: Maradona es, para muchos, el futbolista más habilidoso que ha existido, y Matthaus el más completo. Sus choques cuando el bonaerense jugaba en Nápoles y el germano en Inter fueron de antología. Y ni hablar de cuando ambos se toparon en dos finales de copas mundiales, en 1986 y 1990, con un triunfo para cada uno. Cada uno fiel a su estilo: Diego era pura técnica, pero técnica agresiva... Lothar era la clase y la disciplina, unidos a la perfección en un sólo jugador. Así, el hecho de que ambos se adueñaran de la camiseta "10", y la tuvieran como su segunda piel, no era una mera coincidencia: probablemente, nunca más un enfrentamiento entre dos "10" volverá a generar tanta admiración como lo era el de Matthaus-Maradona, o Maradona-Matthaus, como prefieran ustedes.

Gullit y su melena al viento...

Pocos futbolistas han mezclado tan bien carisma y calidad como el holandés Rudd Gullit. Su aspecto desgarbado, con sus dreadlocks al más puro estilo Bob Marley y su bisexualidad declarada eran sólo algunos de los factores que lo hacían un tipo peculiar. Pero el tulipán negro, como lo conocía la prensa de su país, era mucho más que eso: tal vez se trataba del jugador más versàtil que ha pisado una cancha de fútbol... honor que, a mi juicio, sólo le puede disputar el también retirado Lothar Matthaus, capitán de la Alemania campeona del mundo, en 1990.

El ser un futbolista en extremo completo es, para mí, el punto más alto de este tremendo deportista. Pocos en la historia del balompié han sabido desempeñar con tal maestría puestos tan diversos como el de delantero, mediapunta, conductor, volante de contención, líbero o lateral. Es decir, durante su carrera, Gullit jugó en casi todos los puestos, salvo de arquero. En sus inicios, actuando en Feyenord y PSV Eindhoven, era un delantero que llegaba mucho al arco contrario, razón por la cual fue el máximo goleador de la liga holandesa en 1986. Al pasar al poderoso Milán de Arrigo Sacchi, destacó más como un abastecedor para los hombres en punta, y como el complemento perfecto del temible Marco Van Basten, con quien conformaron una dupla de antología, tanto en dicho equipo como en la selección holandesa. Sin dudas, esos fueron los años de gloria para un futbolista que era, para mi impresión, el punto más alto del mejor equipo a nivel de clubes que haya visto el fútbol: el AC Milan de fines de los 80 y principios de los 90. De ahí vino la Sampdoria de Génova, donde pasó a ocupar el posición de volante defensivo y lateral derecho. Su carrera la terminó, en 1996, en el Chelsea, que en aquel entonces era un equipo chico que representaba a los sectores más pudientes de Londres. Ahí mezcló sus labores como entrenador y líbero. Claro: como volante defensivo, lateral o líbero, siempre destacó por una técnica sobresaliente y un manejo depurado del balón, sin importar que sus capacidades atléticas ya no fueran las de antaño.

Las principales características de su juego eran la velocidad, donde aprovechaba las zancadas de sus largas piernas, además de una impresionante destreza, un dribling de ostentosa técnica, su remate potente con ambas piernas, su entrega y polifuncionalidad dentro de la cancha, además de la fiereza cuando marcaba al rival. Y a todo esto hay que agregarle algo más: tenía un salto al más puro estilo canguro y un cabezaso terrible, con lo que solía anotar bastante por esta vía. Todos estos puntos hacían de él un jugador muy completo, y además uno de los que más he admirado dentro de un campo de juego. En Italia se le conoció como Il Diabolo Razta ("El Diablo Rasta"), por su extraña melena que se agitaba al viento, cuando corría con velocidad de un demonio, eludiendo a sus rivales uno tras otro...

miércoles, 1 de julio de 2009

Y el show debe continuar...

Es cierto: nada es peor que la indiferencia. En lo personal, prefiero un reproche de alguien, una crítica, e incluso palabras ofensivas o dolorosas. Pero lo peor que se te puede hacer es que te ignoren. De hecho, creo que casi todos piensan igual que yo respecto a este tema.

Puede parecer anecdótico o curioso, pero es mejor ser odiado que ignorado. Sobre todo para alguien como yo, que tiene una autoestima más bien alta. Claro, no me pregunten por qué es así, pero así es la cosa.

En fin, sea como sea, con o sin indiferencia, con o sin palabras hirientes, uno está obligado a salir adelante. No vale la pena estancarse, sólo vale la pena levantarse seguir adelante...

El karma de las micros...

¿¿¿Por qué será que siempre cuando uno se sube a una micro, te tocan al lado viejos mañosos, señoras con bolsas, chascones pasados a copete, monos, perros, gatos, cocodrilos, jirafas, etc... pero nunca una MINA???

¿Será acaso que hasta para eso tengo mala suerte, o que las "minas ricas" nunca se suben a las micros?

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Este Blog está dedicado a SPIKE (26 de Junio de 1996 - 31 de Marzo de 2008 )