sábado, 16 de junio de 2007

Mi Pieza: mi rincón teñido de azul...


Azul Marino. Azul Intenso. De ese color son las cuatro paredes. Esa tonalidad hace juego muy armonioso con los numerosos banderines de mi equipo favorito "¿Por qué tanto fanatismo?", dice mi mamá. Bueno, siempre he creído que la pieza de cada uno no es más que una concreta representación de nuestra propia personalidad. De esta forma se explica el resto de la curiosa decoración que ésta posee: una figura tamaño gigante de Godzilla, el cual es el gran ídolo de mi infancia, tal vez el único ídolo que he tenido en toda mi vida. Este verde personaje, de largos colmillos y mirada amenazante, tiene una ubicación privilegiada en aquel lugar: justo en la mitad de mi único escritorio. Se encuentra acompañado por un par de pirañas de juguete, igualmente monstruosas, que lo escoltan, una a cada lado. Ellos son parte importante en la decoración de mi pieza. Tal vez por eso mismo les he puestos nombres: cada una de las pirañas se llama “Opeeh”, en honor al ese extraño pez abisal que sale en “Starwars”, y el mono de Godzilla, simplemente “Godzilla”.

Esta devoción mía por las cosas extrañas, anecdóticas y paranormales, explican algunos de los cuadros que cuelgan de las paredes: uno de un galápago, otro de un Chupacabras, dos de extraterrestres, y el más grande de todos, que es de Eddie, la mascota de Iron Maiden. Tampoco podía estar ausente un cuadro pequeño de mi grupo favorito: Pink Floyd; donde se mezclan el icono conceptual de su disco “Division Bell” con imágenes de su inolvidable concierto en vivo para la gira del “Pulse”, de 1994.

Pero, tal vez, lo que más identidad le da a mi pieza, es mi colección más preciada: más de 350 discos de música, los cuales van desde autores selectos como Bach o Beethoven, hasta grupos de una potencia descomunal, como Obituary o Morbid Angel, pasando por el talento ilimitado de Miles Davis, la genialidad de Ozzy Osbourne, el carisma de Alice Cooper, o el sentimiento que imprime la Gibson de Gary Moore. No por nada, uno de mis pasatiempos favoritos es estar en las noches en la pieza, mi querido rincón, con las luces apagadas, o bien con mi lámpara de Neón, mientras escucho algo de buena música.

miércoles, 13 de junio de 2007

la "U" del Lulo Socías vuelve a "Tierra Santa"...



18 de Diciembre de 1994. Una Fecha que difícilmente olvidarán los azules de corazón. Ese día se terminó con 25 años sin tocar el título de Campeón del Fútbol Chileno. Aquella tarde, la “U” comandada por el Lulo Socías se paró en la árida cancha de Sobresal, con el inhóspito Desierto de Atacama como telón de fondo, y un estadio atestado con 20 mil Bullangueros que viajaron desde todo Chile (más gente que toda la población de ese campamento minero que es el Salvador) y logró el histórico 1 a 1, que le permitió alcanzar la gloria. El equipo del Lulo formó con Vargas; Castañeda, Fuentes, Delgado y Romero; Musrri, Mardones, Valencia y Aredes; Salas e Ibáñez. Anotaron para los locales Adolfo Ovalle y para los santiaguinos el Pato Madones desde los 12 pasos. Después de eso, todo Chile, y sobretodo la capital, se llenó de bocinazos y gente celebrando en las calles. La vuelta a Santiago fue triunfal, de hecho, Castañeda recordó una vez que el camino desde el Aeropuerto de Pudahuel hasta el Centro de la ciudad fue emocionante, pues en todos lados, miles de personas los saludaban: “ni cuando clasificamos al mundial del 98 con la selección vi algo así”, sentenció.
Pero este fin de semana, 13 años más tardes, la “U” comandada por el mismo Lulo Socías, ya sin la urgencia de los puntos para ser campeón, si no que con la necesidad de ganar sólo para recuperar el honor perdido de una discretísima campaña, y para las estadísticas, vuelve a El Salvador, a “La Tierra Santa”, como le llamaron muchos incondicionales de la barra Los de Abajo. Ahí, en este humilde campamento minero, los azules, al mando del profe Lulo, jugarán un partido que también entrará a la historia: el último antes de pasar a ser S.A. en forma oficial, y tal vez el último de Socías como entrenador… esperemos que esto último no sea así, pero si así fuese, le deseamos lo mejor al profe Lulo, que le vaya muy bien, y le recordamos que todos esos miles de hinchas azules que ese 18 de Diciembre de 1994 lloramos con el zapataso del Pato Mardones, lo recordaremos por siempre como uno de los grandes de la historia de la “U”…

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Este Blog está dedicado a SPIKE (26 de Junio de 1996 - 31 de Marzo de 2008 )